DEL REGALO FÉTIDO Y AL PARECER, INESPERADO.
JOSE CARLOS GUERRA AGUILERA.
“Si se amplía el plazo
para que él encabece la reforma, estoy
de acuerdo, pero yo no decido, son los legisladores son los que deciden”.
Lopez Obrador.
“Beso de
mudo, no le de Dios a ninguno. Cuando habla el oro, todo
hombre es mudo. Ni barbero mudo ni cantor sesudo.
Siempre habla quien debiera permanecer callado o ser mudo.”
Refrán
español.
“No hagas cosas malas que
parezcan buenas…”
Refrán conocidísimo.
1.- El señor Lopez sin respeto
constitucional alguno, declaró: “Sobre la ampliación del periodo de dos
años, eso se llevó a cabo en el Senado, pero si eso garantiza de que va a haber
la reforma, yo estoy de acuerdo. Le tengo confianza al presidente
de la corte, lo considero una persona íntegra, honesta” “Si se amplía el plazo
para que él encabece la reforma, estoy de acuerdo, pero yo no
decido, son los legisladores son los que deciden”.
2.- Ello ha creado una corriente de opinión,
de que lo anterior es un inesperado regalo malsano, en el que el señor Lopez,
en confabulación con MORENA, por medio del escamoteo que hizo el partido VERDE,
haya hecho al Presidente de la Corte y a los consejeros, una extensión de sus
encargos. No hagas cosas malas que parezcan buenas…”
Ante este escenario, pareciera entonces, una falta de independencia. Vaya
regalo.
3.- No sorprende que el señor
Lopez indique ello, ya que, si el 6 de septiembre de 2006 dijo que, “al
diablo con las instituciones”, frase parecida a la que el 8 de diciembre de
2018, dijo el entonces senador, Salgado Macedonio, de que “Si los ministros no aceptan ajustarse
a la austeridad y quieren seguir viviendo como Virreyes, habré de plantear
al presidente Andrés Manuel López Obrador los liquide y envíe al Senado las
ternas de los nuevos ministros. Ernesto Zedillo lo hizo. AMLO también puede
hacerlo.”
4.- La Carta Magna ignorada, indica que cada cuatro años, el Pleno de la Corte elegirá de entre
sus miembros al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el
cual no podrá ser reelecto para el período inmediato posterior”.
5.- Ciertamente el silencio, silencio es,
pero habría que esperar que los supuestos beneficiarios de ese ultraje a la
Carta Magna, indiquen que prefieren se respete la Norma Suprema.
6.- Quedar mudos pareciera, solo pareciera,
complicidad. Qué triste escenario tenemos sin respeto a la Carga Magna, sin
recato alguno y con varios legisladores diciéndose sorprendidos, cuando quizás
no hayan leído todo lo que aprobaban; cuando hay muchos actores políticos ahora
silenciosos, mudos.
7.- Los legisladores no deciden, eso es falso, no son omnímodos, todo poderosos, deben respetar la
Constitución, así lo indica el artículo 128. Punto.
18 de abril de 2021.
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